La curación completa y final vendrá desde el alma de cada uno.

Edward Bach

Conferencia de Wallingdorf del Dr. Edward Bach 24 de septiembre de 1936.

La enfermedad carece de importancia, lo principal es el paciente, la forma en la que el o ella se siente afectado, que es nuestra verdadera guía de curación.
En la vida diaria, cada uno de nosotros tiene un carácter que le es propio. Este esta conformado por nuestros gustos, disgustos, ideas, pensamientos, deseos, ambiciones, la forma en que tratamos a los demás y cosas semejantes.
Bien, este carácter no es del cuerpo, es de la mente, y la mente es la parte mas delicada y sensible de cada uno de nosotros. De modo que podríamos preguntarnos si esa mente, con sus diferentes estados de animo, no es la primera en mostrar síntomas de enfermedad, y siendo tan sensible, es una guía mucho mejor en una enfermedad que depender del cuerpo.

(…)

Repitámoslo una vez más: todo lo que se debe hacer es ver cómo el paciente ha sido afectado por la enfermedad… si hay depresión, desesperación por ponerse bien, miedo a empeorar, irritabilidad, deseo de compañía, de estar tranquilo y solo y buscar el o los remedios adecuados para los diferentes estados de ánimo.

Y también es maravilloso que, en el caso de una enfermedad amenazante, podamos evitar que ésta se manifieste restableciendo el estado anímico del paciente. Así, en casos que han durado durante tiempo, vemos que cuando distintos estados anímicos (depresión, miedo, etc…) desaparecen, los pacientes se sienten mejor, más parecidos a su yo real, y con esto, la enfermedad-no importa cuál es-, se marcha.

La enfermedad carece de importancia, lo principal es el paciente, la forma en la que el o ella se siente afectado, que es nuestra verdadera guía de curación.

Edward Bach

Hay otro tipo de personas muy diferentes: las que no están enfermas (en el sentido normal de la palabra), pero sienten que algo no funciona bien.
Quizá no sea algo grave -aunque si lo suficiente como para convertir sus vidas en un continuo y difícil examen, y , a veces, en una carga-, pero se sentirían agradecidas si les librásemos de sus dolores.

La mayoría ya han probado muchas cosas para verse libre de sus problemas, pero sin encontrar una solución definitiva.

Entre ellos están los que tienen frecuentes dolores de cabeza o no duermen bien; los que sufren fuertes resfriados cada año, los que padecen catarros, reuma, indigestión, asma, fatiga visual, ligeros trastornos cardíacos y otros males por el estilo.
Y es una gran alegría ver cómo todas estas personas se alivian, a pesar de que, en muchos casos, esperan sufrir las molestias toda su vida; o incluso temían que sus síntomas empeoraran con la edad. Estos casos pueden ser curados, y  frecuentemente las mejorías se producen al comienzo del tratamiento.

Y, por ultimo, una clase más: las personas qu están muy bien, fuertes y saludables, y sin embargo tienen dificultades.

Estas personas encuentran que en su trabajo o sus diversiones, se ven dificultadas por factores como… exceso de ansiedad por hacer las cosas bien, o son demasiado entusiastas y la tensión les agota; o tienen miedo de fracasar e imaginan que no son tan inteligentes como otras personas: o no pueden decidir lo que quieren.

Tambien están los que tienen miedo de que algo les suceda a sus seres queridos; aquellos que siempre temen lo peor, incluso sin motivo aparente: los que son demasiado activos e incansables y nunca parecen estar tranquilos; los que son demasiado sensibles, tímidos y nerviosos, etc.

Todas estas cosas, que no pueden llamarse enfermedad, causan infelicidad y preocupación, y sin embargo todo puede enderezarse cuando estas personas recobran la alegría de vivir.

 

Extracto del libro «Obras completas del Doctor Edward Bach».