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Superar una crisis vital nos hace más humanos, más humildes, más compasivos.
Aceptamos mejor las cosas, nos volvemos más comprensivos con nosotros mismos y con los demás. Gestionar una crisis emocional nos lleva a una mayor sabiduría y brinda beneficios de por vida.

¿Y si el miedo a la vida fuese el miedo a las emociones? Porque realmente no tememos los hechos, sino lo que nos hacen sentir. Tememos tener que volver al medico para pedir tranquilizantes, tememos no poder dormir más de tres horas por noche, volver a tener jaquecas, volver a tener que pedir ayuda, volver a tener que confrontarnos con alguien que nos hará sentir culpables … Interpretamos las crisis como algo negativo. Y cuando estamos en crisis nos sentimos como el pato negro del cuento, como una victima del sistema y de la sociedad, como un bicho raro.
Sin embargo, podemos despertar nuestra conciencia, cambiar la etiqueta que asignamos a nuestra vida y elegir ver nuestra situación dolorosa y desafiante como una oportunidad para reinventarnos, descubrirnos, pararnos a reflexionar, a sentir, re-aprender a querernos y a querer la vida…

Uno de los beneficios de una crisis vital es mayor autoconciencia. La situación es abrumadora, y nos vemos obligados a detener todos nuestros divertimentos, contemplar detenidamente nuestra situación vital y volver a evaluar nuestras creencias, metas y valores, así como el rumbo de nuestra vida. Es una oportunidad para reevaluar y soltar la culpa. Y también para un cambio total de actitud.

Las crisis vitales nos enfrentan a los polos opuestos. ¿Debo odiar o perdonar a esta persona? ¿Debo aprender de esta experiencia y crecer, o resistirme a ella y amargarme? ¿Elijo pasar por alto los defectos del otro y los propios, o, por el contrario, los rechazo y ataco mentalmente? ¿Debo retirarme ante una situación similar en el futuro, o debo trascender esta crisis y dominarla de una vez por todas?¿Elijo la esperanza o el desaliento? ¿Puedo utilizar la experiencia como una oportunidad para aprender a compartir o me encierro en una coraza de miedo y amargura? Cada experiencia emocional es una oportunidad para ir hacia arriba o hacia abajo.

¿Qué eliges?
¿Qué has aprendido del año 2014?
¿Qué clase de futuro quieres tener?
¿Qué año 2015  deseas vivir?
¿Cuándo decides colorear tus emociones y pensamientos?
¿Sigues resistiéndote o decides acoger la crisis en tu corazón?

¿Quien es la coach Carole Vecten?

 

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